Vivencias y reflexión de la comunidad San Matías

En este tiempo que estamos viviendo como país ha sido muy relevante para nuestras comunidades poder reflexionar respecto a este momento histórico para el país y para nuestras comunidades, mirar la realidad no solo al interior de nuestras comunidades sino que también nuestro entorno social. Compartimos la vivencia comunitaria de la comunidad san Matías en esta crisis social y política en la que nos encontramos.

La comunidad Columbana de san Matías, en Puente Alto se reunió para reflexionar y compartir su sentir. Se reunieron más de 40 personas en todas las capillas y se trabajo de manera inicial con el texto del Episcopado “Sin Justicia no hay Paz”, luego compartieron lo que sentían, evidenciando una realidad muchas veces silenciada:

– Nos sentimos dejados de lado, en una «zona roja».

– Nos sentimos enojados por las mentiras y promesas sin cumplir

– No les importamos «al señor» (presidente)

– Nosotros sufrimos lo peor de lo económico

– Este es el tiempo para hacer escuchar nuestros derechos

– No les creemos a ningún político

– Nos sentimos dejados a nuestra suerte.

– Sentimos mucha tristeza por el abandono y sentirnos que nos les importamos a nadie.

 

Después, iluminados por la Palabra fueron viendo que acciones concretas podían hacer en la parroquia. De ahí surgen estas propuestas:

– Participar en los cabildos de manera visible, no autoritaria, escuchando y opinando a través de nuestros puntos de vista cristianos.

  • Hacer más comedores Abiertos para personas en situación de calle.
  • Tener la Iglesia abierta para todas las comunidades para sus diferentes proyectos.
  • Dar tranquilidad y Esperanza a quien se acerque. Ser sal y luz.
  • Llevar un mensaje de Esperanza.
  • Tener encuentros comunitario para tocar temas contingentes.
  • Visitar diferentes instituciones como el Hogar de Cristo, los enfermos del hospital Sótero del Río.
  • Compartir más con nuestras familias.
  • Más atención a los jóvenes.
  • Visitar y descubrir las necesidades del sector y buscar atenderlas.
  • Eucaristías al Aire Libre.
  • Dejar de ser individualista.
  • Llevar mensajes de Esperanza
  • Ser misionero dentro de las comunidades.
  • Desayuno y convivencias comunitarias..
  • Ministros de acogida.
  • Tener el nombre de nuestros fieles de misa, sus teléfonos para preocuparnos por ellos.